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El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0010. Mesón:

«Un diálogo típico con la madre típica»

 

- dime ¿te gustan los bebés?

- sí, los adoro, me gustan mucho. Y me gustaría tener los nietos.

- ¿y si no quiero tener hijos, si no los necesito?

Claro, me vas a privar de tanta alegría, ¡qué egoísta que eres!

- Vale, pero suponemos que quiero y adoptaré a un niño del orfanato, ¿cómo tratarás a este niño?

- Pero ¡es una tontería! ¿Cómo puedes decirlo?

- Pero ¿vas a quererlo como si fuera tu propio nieto?

- Claro que no

- Pero acabas de decir que adoras a los niños

- Pero no compares, una cosa es tu hijo, tu sangre y otra es un niño ajeno.

- Entonces ¿te gustan sólo tus propios hijos y tus propios nietos?

-   Deja de decir porquerías (se enfada)

-   Pero te gustan los niños o no te gustan

- Me gustan

-   Entonces ¿por qué has dicho que novas a querer a un niño del orfanato?

-   Porque sí, ¿qué no está claro?

- No está claro nada, por esto pregunto, porque tú por un lado quieres a los niños, pero por el otro – no. Entonces ¿vas a querer más a tus nietos?

- Sí

- Y si tu hijo va a adoptar a un niño del orfanato ¿qué va a pasar?

- ¡Qué idiotismo!

- Dime, ¿qué significa, el niño de mi sangre? ¿El mismo factor?

- ¿Y tú no entiendes? Pero ¡qué imbécil, por dios!

- Entonces resulta que en dependencia de los análisis vas a cree es tu sangre o no, y ¿vas a quererlo más o menos en dependencia de los resultados?

- No quiero seguir esta conversación, vete

- No, contéstame (volvió las espaldas, no contestó nada)

Igualmente hablé con la madre que el hecho de que ahora vivo con ella no significa que tengo que cumplir algunos deberes de casa excepto los casos cuando lo quiero hacer yo mismo o un acuerdo firme mutuo o el acuerdo mutuo coordinado por los puntos. Traté de explicarlo durante mucho tiempo a mi ver bastante claramente, apoyando mi punto de vista en los ejemplos simples, había un deseo de "hacerla oírme", resultó inútil era igual que hablar con un ordenador que repetía concepciones perpetuamente, lo más frecuentes de las cuales eran "debes" y "eres obligado". De una mujer silenciosa y pacífica, la madre se ha convertido en una fiera enfurecido y venenosa, que aspira mover a lástima a ella y como esto no da resultados, manifiesta cólera y repugnancia. Asombrosamente pero nunca lo veía esto tan claro. Es buen trabajo para deshacerse de la afición a la gente.

Las conversaciones semejantes, también dan la posibilidad hermosa cesar la ilusión automática de la gente, ya que cuando las conversaciones siguen la vía aplanada de las conversaciones corteses sobre nada, todo está perfecto pero nada más comenzar a tratar de aclarar alguna cosa la gente muestra cómo es en realidad.