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El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0022. Tigre Blanca:

«La concepción de la persona atractiva»

 

De pronto me di cuenta de que me preocupa mucho si soy una persona atractiva o no y cuando me esfuerzo y dejo de mantener esta concepción siento que desaparece un montón de obligaciones de las cuales me encargó para ser atractiva, y no me importa que aspecto tengo, no me aflige que no hoy un día hago mala cara. Se descartó un apoyo de la vida cotidiana lo le daba el sentido en parte. De pronto me di cuenta que mi vida estuvo llena de sufrimiento y cuando me deshago de esta preocupación empieza a sentir la libertad como si fuera en la corriente del viento fuerte que sopla de todos los lados y que el miedo al que estoy tan acostumbrada ya no existe/ Siento cómo se despierta la aspiración, tengo el deseo de realizar la práctica veo cómo surge por si solo el deseo de librarse de las tenebrosidades, se despiertan otros deseos alegres. Veo que estos deseos antes fueron reprimidos por mi preocupación de responder a mis nociones de una persona atractiva y no s’olo no podía realizarlos ni siquiera pedís sentirlos o darme cuenta de que existen/ Veo que se despierta el afán de dedicarme a la creación al arte y este deseo no es algo impetuosos como en el caso de la motivación tenebrosa (por ejemplo, cuando haces algo por SImP) sino es fresco, alegre y hay ilusión. Me siento más viva, más joven, más sexy.

Con esta preocupación está relacionado estrechamente otro miedo de que como resultado de una enfermedad pueda perder la oportunidad de ser atractiva sexualmente, perder la posibilidad de recibir el placer sexual, y sin esto la vida empieza a parecer un poco deficiente. Cuando elimino esta preocupación si me imagino que quizá no haré el amor un año más o dos no me hace daño es decir las EN no aparecen. Y por el otro lado cuando me imagino que aparezca un hombre con el que me gusta hacer el amor me doy cuenta que voy a hacerlo tanto cuanto me da la gana y no me aflige que todavía no he encontrado este hombre y no aparece el deseo espasmódico de echar a buscarlo ahora mismo. Es que comprendo tranquila y claramente qué va a pasar si me encuentro con tal persona. A mi ver una sexualidad viva peder existir sólo en esta forma. Voy repitiendo e imaginándome lo que comprendí y cada minuto mi tranquilidad se aumenta. No es torpeza ni satisfacción sin precisamente tranquilidad y si aumentándose empieza a resonar con el sosiego. Se me ocurre que si así son las cosas en la realidad, entonces no sé nada qué es la vida, conozco la vida por primera vez y antes no viví. Esta tranquilidad se resuena con la aspiración. La aspiración no de algo (tenebrosidades) sino hacia algo (todavía no sé qué es este algo). La aspiración no aparece obligatoriamente. Tal vez es necesaria una experiencia prolongada del sosiego o de la tranquilidad para que la aspiración comience a aparecer establemente. La aspiración se despierta como una fiera fuerte, rápida y enorme a la que no se puede parar si se puso a correr. Voy por la calle y miro a diferentes hombres y chicos. Fijo tranquilamente que no aparece ningún deseo sexual hacia ellos. Este pensamiento no me hace daño, no provoca el SinfP o RN hacia los chicos. La sexualidad se hace una parte equitativa, natural de la vida, ya no es algo superimportante, súper significante, ni es algo prohibido ni sagrado. Igualmente como siento el deseo, el pensamiento, y la atracción sexual aparece o no y no pasa nada si no aparece. Veo por la calle i veo que cuanto más rabiosamente me deshago de la concepción de que tengo que hacer todo lo posible para ser atractiva tanto más sexual si.

Puedo ser libre, por fin puedo hacer todo lo que deseo alegremente en vez de hacer lo que obligan las concepciones.

La preocupación de la opinión de mí en este minuto se esfumó y además se disminuyó mucho la preocupación de la práctica.

Parece que iba empapada con la preocupación si soy atractivo o no, este pensamiento se convirtió es un FN permanente que alimentaba otros tipos de preocupaciones que ahora se desaparecen poco a poco sin este apoyo. Y es sólo el primer momento de la libertad de esta EN y hay luchar por ella en futuro, hasta que por fin supere la costumbre de estar preocupada.

La concepción de persona atractiva es “Si eres una chica tienes que tratar de ser atractiva”

No veo nada que pueda dar fundamento a esta frase excepto:

-   cualquier mujer quiere encontrar al hombre de su vida

-   cualquier mujer tiene que encontrar al hombre de su vida

-   el hecho de unirse la mujer y el hombre da sentido a su existencia que es la continuación de la generación.

-   La mujer y el hombre pueden ser felices sólo juntos

Análisis:

1)                     Mi experiencia es así que hasta cuando estoy con mi novio y me presta toda su atención, no estoy feliz si en este momento no tengo las PI. Y por el otro lado cuanto mira a otra chica y yo en este momento tengo la intimidad y el cariño estoy feliz a pesar de que a 100% está ocupado con la otra.

2)                     Tengo los momentos más felices cuando estoy libre, cuando experimento sosiego, autosuficiencia, aspiración y otras PI y esto no depende de nadie. Veo claramente que los momentos más felices los tengo cuando hay PI y no cuando alguien me presta su atención. Cuando dejo de querer ser atractiva cada vez noto que se despierta una sexualidad viva y es tan claro que es imposible pasar sin notarlo. Este sentimiento de sexualidad y de atractivo me gusta mucho más aunque no provoca la satisfacción el que es una condición indispensable de la felicidad para mucha gente. Por esto cuando quiero causar impresión de que soy sexual me alejo de la sexualidad viva.

Otras observaciones:

A menudo hago algo no porque tenga deseo de hacerlo sino para que parezca sexual y diga de mi sexualidad. Cuando elimino este deseo mecánico de corresponder a los gustos ajenos, en e l pecho, en el vientre por todo el cuerpo pasa la ola de orgasmo que corta la respiración.

Cualquier cosa que haga presto un montón de atención para vigilar si estoy sexual y atractiva en este momento o no. Y no importa que hago, cojo una taza, pongo los macarrones en la cacerola, estoy redactando algo en el ordenador, estoy sentada o de pie... todo está envenenado, todo está empapado con la obligación de aparentar bien y atractiva. Ahora a veces simplemente al recordarlo, mi cuerpo se relaja en seguida, toma una posición cómoda, siento en todos mis movimientos, en la posición del cuerpo, en la voz, en las entonaciones una sexualidad profunda (aunque en este momento no están manifestados los deseos sexuales). Esta sexualidad es muy tranquila, no es testaruda, ni saliente, ni tiene ganas de manipular. Simplemente está en este lugar y EXISTE muy fundamentalmente.

Es interesante el modo de comportarse de la sexualidad que acaba de despertarse.

1)                        Travieso la calle y me adelanta un chico. Este chico no simplemente poco atractivo, mejor dicho es repugnante y en el estado habitual no empezaría prestar atención en las percepciones sexuales, simplemente DESIDI que no deseo a tal chico pero ahora me adelanta, se vuelve y me hace un guiño y de pronto aparece el pensamiento “¡me apetece follar!”. Viene junto con el deseo de follar. El deseo de tal calidad nunca sentí – no es el deseo de estar al lado de una persona íntima pero tampoco es el deseo doloroso del sexo que conozco, no es desgarrador, ni exige ser realizado inmediatamente, no tiene el SImP, aflicción, es simplemente deseo de follar. Tiene libertad, ligería y alegría y es muy vivo en comparación con los deseos que existían antes.

2)                        Una muchacha pregunta si teñir el pelo de una manera. Y yo en seguida casi sin pensar digo que no es sexual nada. Me sorprendió que lo vi. No traté de apreciar es sexual o no, sino como si en seguida lo supiera, lo viera que en esto no hay nada sexual. Tal vez es de moda y tiene su estética pero la sexualidad no y nadie puede convencerme que no tengo razón porque es mi opinión, no es la conclusión sino percepción.

Ahora veo que cuando seguía la obligación de ser atractiva no podían manifestarse mis deseos alegres. Todos los deseos debían pasar una censura si corresponden a esta obligación y muchos fueron reprimidos sin tener tiempo para manifestarse suficientemente para que pudiera sentirlos con toda mi personalidad. Por el otro lado creo que muchos deseos no se manifestaron nada, literalmente no existieron porque en este lugar había otras percepciones agresivas a todo lo vivo. Con otras palabras se puede decir que ahora constitución de percepciones en este lugar cambió tanto que se puede decir que en este sitio apareció nueva persona.

Antes no podía entregarme al proceso, siempre existía la preocupación permanente de la correspondencia al objetivo de ser atractiva y ahora ha aparecido la capacidad de entregarme por completo a lo que estoy haciendo – escribo, pienso, pelo una zanahoria, estoy en la ducha es decir la capacidad de de sentir los deseos y disfrutar de estos deseos de su realización. Y por ahora son unos momentos pero ya puedo distinguir qué bonito es este estado y lo que se despierta en él. En este estado están la tranquilidad y la grandeza de la montaña, la fuerza y el empuje del viento. Pero por ahora son sólo ecos.

Sobre todo es muy difícil de permanecer fuera de la concepción de la necesidad de ser atractiva cuando estoy con otra gente, sobre todo con lo hombres porque todos esperan que voy a hacer todo lo posible para ser atractiva y este hecho de esperar provocan en mí los deseos mecánicos de no engañar sus esperanzas. En seguida aparece el SInfP y la preocupación de otra opinión por esto durante la comunicación con la gente ahora antes de hacer o pronunciar algo hago un esfuerzo para eliminar este deseo mecánico.

La eliminación de la necesidad de ser atractiva es la parte del trabajo con el SInfP. La base de mi SInfP es la seguridad de que no soy tan atractiva como tengo que ser.

Tengo que ser atractiva por todas las partes, como una chica, y como un ser aspirado y sincero. En este momento el trabajo se lleva en todos los sitios y cuando aparece esta tenebrosidad lo ataco de todos los lados, elimino la concepción de atractivo con el esfuerzo directo como cualquier EN, elimino es SInfP, elimino la preocupación de la opinión de los demás. Se puede compararlo con las cabezas del dragón que aparecen en el lugar de otra cabeza. A medidas de que sigo tenazmente eliminar las tenebrosidades, la costumbre de su aparición se debilita poco a poco y las cabezas ya no tienen tiempo para crecer y los “lugares vacíos” van llenándose con el sosiego y con las PI. Casi siempre a una tenebrosidad eliminada hay que regresar varias veces por que al pensar en la situación que provocaba esta EN aparece de nuevo y no es menos fuerte que antes y hay que de nuevo cortar las cabezas de este dragón “SInfP-preocupación-concepción de atractivo”

He notado que después del sosiego a menudo viene la satisfacción porque ya puedo TANTAS cosas y después de él aunque sea un poco raro el SImP. Me considero súper cool porque puedo experimentar el sosiego aunque esto pasa durante unos momentos y pienso: “¡Ves! Por muy ciega que sea cualquier persona te puede confirmar que antes mi vida era una mierda y ahora ¡puedo hacer estas cosas!” Creo que un logro enorme y mérito empieza a sentir el SImP. Aparece la satisfacción y después en seguida la preocupación de perder esta satisfacción. Es la prueba que el SinfP y el SImP son dos caras de la misma moneda o sea son dos aspectos de la misma dependencia de la opinión de los demás y el SImP no puede existir sin SinfP. El SImP es el conjunto de percepciones que aparece en este lugar con el objetivo de “”tapar el SinfP. Quiero “descartar” todos mis logros porque en cuanto los deseos alegres se hacen “logros” es seguida aparece el SImP y después el SinfP y otras EN porque no quiero depender de todo esto. No quiero tener miedo de perder mis alcances. Hago un esfuerzo y elimino el miedo de la pérdida. Me esfuerzo y los “entrego”. Ya no los tengo. Estoy desnuda en la cima de la montaña. No tengo nada, no hay nada alrededor de mí. Sólo el viento, sólo la llanura por delante, sólo el cielo interminable encima y abajo las montañas impasibles, y en l cielo brilla el sol. No tengo miedo de empezar todo al principio ahora mismo, como si nunca hubiera tenido nada y hasta no sé qué se puede tener.