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El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0029. El Lince:

«El informe del viaje a casa de los padres»

 

Dos días antes del viaje había dedicado a eliminar la agitación y a leer y releer mis apuntes y los apuntes de Skvo de la afición a los parientes. No conseguí a dedicarme a éste todo el tiempo que tenía porque en la presencia de N. y aparecieron los estados grises como la reacción a su estado indolente y la ausencia de la aspiración. La atención se marchaba constantemente en ellos. Pero los esfuerzos no fueron en vano porque comprendía al regresar a mi ciudad vería centenas de este tipo de gente y que las condiciones que me rodearían, serían 1000 veces más negativas. Todo el camino – en metro, aeropuerto, avión me esforzaba continuamente, pero el FN seguía existiendo. En algún momento me di cuenta de que yo misma me permitía no hacer el esfuerzo máximo posible porque creía que todavía tenía tiempo hasta que llegara, hasta que tuviera un descanso después del viaje. Me di cuenta de que SIEMPRE yo misma me permito sentir precisamente lo que estoy sintiendo. Cuando está claro que no existen otras opciones, ceso las EN. Siempre experimento las EN voluntariamente.

Cuando iba a registrar mi equipaje, me choqué cara a cara con una tía de 50 años y vi cómo en seguida había aparecido la impotencia, me sentía deficiente a su lado. Entonces me di cuenta claramente que si exactamente en aquel momento no lo renunciara, todo el viaje de antemano sería condenado al fracaso - me quedaría la misma muchacha servicial que había sido antes. Lo sentía como algo imposible – llegar allá y sentirme en mi ciudad igualmente que antes. No sé por qué pero tenía la sensación que si cedía allí a todo esto me perdería. Precisamente allí debo ser otra. Entonces me agarré en el sorbo de mi lástima e impotencia y las destrocé. Estaba al lado de esta tía, me tiraba cada de 2-3 segundos y destrozaba este estado. Eran ataques furiosos de verdad f y en un minuto me sentí libre. Me imaginaba que veía a mi madre y me sentía completamente igual con ella. Mejor dicho no veía ninguna superioridad, no sentía ningún vínculo con ella. De repente comprendí qué tontería era tener miedo de alguien, cuando tengo TANTA fuerza. Experimentaba timidez no sólo ante mi madre sino también ante mi hermana porque ella aunque no es mayor pero yo siempre la veía muy segura y esto siempre agudizaba mi sensación de impotencia. En aquel momento comprendí que el que no lo hizo los esfuerzos, quien no rompió estas relaciones mecánicas con los padres y otros parientes – no hizo nada de nada aunque aparenta seguro y grita fuertemente de esto en todas las partes. Sentí que en mí no existía ni la gota del miedo ante mi hermana y me daba igual cómo iba a comportarse y como hace un año le había escrito una carta que trataba que quiero para unos años interrumpir con ella la comunicación, suponía que era posible cualquier tipo de reacción de su parte empezando con las pretensiones llenos de lástima a si misma y acusaciones en que soy una puta y hago todo lo que quiero sin pensar en otra gente (ya pasamos esto una vez) terminando con mandarme brutalmente a la mierda. A mí me daba igual qué iba a decir - quería encontrarme con ella y comprender qué tipo de persona es, por qué me había sentido afecta a ella tanto tiempo qué había pasado con ella durante el último año.

Al mismo tiempo constantemente aplicaba los esfuerzos y sentía liberación de la impotencia, apareció sentimiento rabioso, FP constante y bastante intenso ÔÏ en la zona de la frente, físicamente me sentía horrorosamente. No podía dormir por la tensión - y eso durante varios últimos días. No tenía hambre, comía sólo porque me daba cuenta de que necesitaría fuerzas, pero me daba lo mismo en absoluto que comer porque no sentía el sabor de la comida.

Cuando llegué a K. todo siguió en el mismo ritmo. Iba en el taxi a lo largo de las tiendas y estanterías, a largo delante de la placa «Ê.» a la entrada en la ciudad que había pasado mil veces en el coche de mis padres cuando era pequeña. Sólo hace un par de semanas el pensamiento mismo de esta ciudad había provocado todo un complejo de las EN: culpa, miedo, impotencia, pero sin embargo estaba allí, y pasaba por la ciudad y de todas las partes viene los recuerdos y no de la gente o de los acontecimientos de mi pasado sino de mi estado y de mi visión del mundo que había tenido antes. Fui al hotel para dormir porque era muy temprano. En el hotel no sentía que estaba en Ê. allí nunca había estado y sin mirar a la ventana parecía que simplemente estaba en una ciudad desconocida. Después de despertarme, me di cuenta de que aquí tampoco no estaba tranquila. Me había despertado absolutamente sin EN pero empezaba a acercarse otra sensación - la sensación que todo estaba bien, que estaba en casa, que no tenía prisa. N podía permitirme el lujo olvidarlo todo ni siquiera para un segundo porque era la misma impotencia pero se acercaba de manera insinuante e imperceptible. Llamé a mi hermana y dije que quería que nos viéramos. Ella tomó la noticia de mi llegada de manera sorprendente, no la había supuesta - era muy amable, como si nos hubiéramos separado el día anterior y me invitó a visitarla en su trabajo. Quedamos y me di cuenta de que había empezado a sentirme con ella igual como antes. Como si ella fuera tan guay, como si estuviera contenta de que yo había regresado y en seguida me convertí en una chica buena y amable. De nuevo la misma impotencia cerca de un protector "bueno" y fuerte. Para esto no estaba preparada pero no me lo descarriló y continué realizando mi asunto. Después pasé por la cafetería que había visitado a menudo con mi padre cuando era pequeña. Comprendí que la sensación infantil principal era el miedo de la vida que me escondía detrás de los padres y parientes, pero nada me daba la sensación de seguridad. Pero en aquel momento lo vi todo muy: lo único que quiero hacer es eliminar este miedo y dejar de agarrarme por los apoyos de los demás. Iba en tranvía, tenía que bajar en la parada que estaba cerca de la fábrica de mi madre. Toda su vida ella trabajó en esta fábrica, y aquel lugar se asociaba con ella sólidamente, precisamente allí mi padre y yo la habíamos esperado en el coche. Encontrarme allí era lo mismo que encontrarme con mi madre cara a cara y me di cuenta de que no había ningún sentimiento de la culpa - ni un poquito. Este hecho no me relajó. Continuaba el pulimento. Iba por las calles de mi infancia – todo era muy cerca, se podía durante una hora pasar por todos los lugares de mi niñez. Iba en dirección para casa, aunque no sabía si estaba allí alguien o no. Decidí que pasaría por casa pero todavía no me imaginaba cómo lo haría. Noté que tan sólo observando algún tiempo las calles caía en mi viejo estado. Algunas veces me deslicé sin notarlo pero después de alguna manera me d i cuenta de que aunque no lo había notado pero ya estaba en este estado y regresaba en seguida. La probabilidad de que mi madre estaba en casa era muy pequeña, porque todo el tiempo vivía en un pueblo con su madre. Tenía miedo de verla pero me dije a mí misma que estaba dispuesta y quiero hacerlo. Si en casa estaba sólo mi padre el experimento no sería tan acertado porque no estaba tan afecto a mí además no habla mucho y yo quería hablar con ellos como con la gente para saber qué tipo de personas son por si mismos porque todo lo que sé de ellos son los recuerdos de mi estancia hace tres años y muchas cosas podían cambiar durante este tiempo. Llamé, descolgó mi madre. No sentí ningunos EN solamente la alegría de que la vida va a mi encuentro dándome la prueba más difícil. Estaba preparada a que volvía a sentirme impotente, a que la encontraría terriblemente vieja. Los sentimientos de la culpa no aparecieron, aparentemente era, dentro hacía el pulimento. Constantemente me acordaba de Skvo, comprendía que ninguna persona excepto ella no lo hacía. La concentración en ella me daba aspiración. La madre abrió la puerta, me dijo alegremente – pasa, hija, pasa. Me abrazó por los hombros y con el horror en la voz me preguntó – ¿¿hasta no quieres abrazarme?? Yo no reaccionaba a sus palabras, no habían producida nada en mí, ninguna repercusión o hostilidad, nada de nada. Al mirarme, constantemente se ponía a llorar, pero me daba cuenta de que este estado era tan habitualmente normal para ella que ni siquiera parecía al dolor o sufrimiento. Me había preparado para cosas peores. Me asombraba de que ella supiera perfectamente qué siento hacia ella aunque yo la había escrito sólo una vez. Ella comprendía que no la quería y por lo visto ya se había acostumbrado a este pensamiento. A mí me daba lo mismo de que hablar con ella, lo principal era enterar qué tipo de persona era y qué miradas en la vida tenía.

Y otra vez me asombró. Reconoció sinceramente que su vida es sufrimiento porque yo me había marchado de la familia y no quería comunicarme con ellos pero nunca renunciaría este sufrimiento, porque precisamente esto se llama los sentimientos humanos, y pasara lo que pasara siempre me echaría de menos y que desde el momento de mi nacimiento en su vida no había nada y nunca habría y ni quería cambiar nada. Yo veía claramente que la persona escogía su vida. Le dije a ella: “¿Comprendes que puedes vivir sin sufrir que tu estado no es el único posible?” Pero me contestó que no quería convertirse en un monstruo como yo y que mejor sufriría toda la vida que sería parecida a mí en algo. Cualquier cosa que decía yo ella contestaba que «no eres un ser humano, no sé quién eres pero los seres humanos no viven así». Consideraba que Bodhi era diablo pero lo único que no podía comprender para qué necesita discípulos. Cuando habíamos vivido juntas, parecía que ella no notaba mi estado, aunque yo estaba casi constantemente en la depresión. Y pasando en la memoria mi vida, lo recordó y me dijo que había sido necesario colocarme en el hospital. Pregunté por qué siempre pasaba lo mismo, me decía que me quería pero al mismo tiempo no estaba alegre de que no sufriera más. Pero contestó que no se podía ser nada peor que el estado que tenía. Tenía en cuenta que no reaccionaba a sus EN con las mías, que no provocaba piedad en mí. Comprendí que todo lo que necesitaba era mis llamadas telefónicas y que no la olvidara. No le interesaba absolutamente nada cómo vivo, a qué aspiro, cómo soy en general. Para ella sería mejor que fuera una borracha o algo así pero con la condición de no olvidarla nunca. Pedía promesas que le dejaría saber de mí. Dije que cualquier tipo de relaciones es imposible hasta que siga teniendo las EN y como yo no creía (ella tampoco) que esta posición cambiaría no nos comunicaremos nunca. Lloraba, decía que solamente yo podía ayudarle pero yo veía claramente que sólo ella podría ayudar a si misma pero justamente esto no quería hacer. Yo comprendía que decir todo esto no tenía sentido pero a mí me daba igual. Me parecía que los sufrimientos la habían cambiado que se había hecho un poco menos torpe que antes, que ya no tenía aquella maldad ya no se podía compararla con R., a su lado mi madre parecía más a una gatita inocente. Lo mismo había notado antes, cuando mi madre estaba enferma se convertía en una persona buena como el pan. El mecanismo sigue siendo el mismo – nada más aparecer un sufrimiento más fuerte, y en seguida se olvida de las preocupaciones insignificantes. Entonces decía que todas sus EN habían sido nada en comparación con este sufrimiento pero recuerdo que SIEMPRE era una persona más o menos maligna. Sospecho que el pensamiento que era más comprensiva era la misma situación que había descrito Skvo cuando parece que comprende sólo porque se consiente con algo. Sólo ahora comprendo que era una ilusión que simplemente quiere comunicarse conmigo, y para esto hasta hablará de lo que no le interesa nada. Pero en este tema busca sólo una cosa que yo le preste atención. Por sí mismos estas conversaciones son aburridas, quiere cuidar a los nietos, en vez de eliminar las En. Incluso tiene buenas relaciones con mi padre - su montaña les unió, igual como tanto con otros parientes a los que yo «hizo infeliz».

Para mí no era complicado explicar mi punto de vista y durante la conversación cometí un error - me relajé. Lo compren analizando la manera de marcharme. Dije que no teníamos nada de que hablar, que no iba a llamarle, ni escribir, ni visitarla pero no la trataba como a una persona ajena. Cuando me iba sentía casi simpatía hacia ella no vendré no, pero se ha llevado con no como con el hombre extraño. Cuando me marchaba, sentía casi la simpatía hacia, le deseé liberarse de las EN. Lo hice como si deseara recuperarse pronto a una persona enferma, en este hecho no había claridad que solamente ella podría cambiar. En este deseo la lamenté aunque le dije duro que no se consolara por lo que me acordara de ella porque no era así que ella para mí en una persona ajena. El padre al oírlo gritó que era horrible, que era una pesadilla y me marché.

Salí de la casa y me di cuenta de algo iba mal. Skvo escribió que había sobrevivido liberación, fuerza que se DESGARRA en ella, y yo no sentía nada. Después comprendí que no era “nada” sino la piedad a la madre a la que había cedido porque ella había escuchado lo que le había explicado. Olvidé que su buen trato hacia mí es porque me considera su propiedad a pesar de que en su opinión era un monstruo. Es siega, no ve nada excepto la imagen que se ha inventado. Creí en su comprensibilidad y preocupación justo al final del encuentro pero de todas maneras creí. También mi error era seguir pensando a menudo en esto y considerar que en general todo HABÍA PASADO bien porque había podido mirarlo todo, había soportado tantas acusaciones y no me había sentido ni siquiera culpable. Me preparaba a muchas cosas pero no esperaba que me pareciera que me quería. En mí respondió la piedad a este "amor". Y nada más este "apoyo" en seguida comienzo a necesitarlo, dejo el arma y me hago impotente. He comprendido qué era – era el cariño famoso hacia los padres. Skvo escribía que es uno de señales de alarma y en realidad es así. Es la piedad, entre que te encajas y te haces incapaz de superar nada, te rindes de antemano. Este "cariño" es piedad a ellos, piedad a sí misma, y hasta que esto está dentro de ti, NADA es posible. Pero lo comprendí solamente al día siguiente.

Al encuentro con mi hermana vine ya un poco estropeada - no sentía la posición estable porque había empezado a dudar de que lo sentía mi madre hacia mí no era ningún "amor" sino el complejo de las EN y de los deseos extremamente mecánicos. Era un defecto pequeño pero ya no me sentía la seguridad tan fuerte como antes. Para el encuentro con mi hermana no estaba preparada tan bien, como al encuentro con mi madre - influyó nuestra conversación por la mañana. Me relajé y no pensé el plano preciso de mi conducta. Como resultado al verla sentí dudas y no pude eliminarlas definitivamente hasta el final de la conversación. Pensaba que me encontraría con la misma chica que había sido mi hermana hace un año. Entonces había parecido tan abobada por su vida que creía que en aquel estado la persona podía decidirse ya a hacer algo. Entonces me parecía que mis palabras habían encontrado la repercusión, por lo menos ella decía que era imposible vivir, como vivía ella. Pero en un año todos cambiaron bruscamente. A pesar de que cada minuto expresaba la actitud negativa a mí y a todo alrededor, dijo que le gustaba su vida y que la satisfacía su estado porque estaba aficionada a dramatizarlo todo y que sin EN la vida era vacía. Yo naturalmente, comencé a hablar con ella de la práctica. La preguntaba por qué le gustaban las EN, qué es lo que le gusta tanto en las EN, por qué se siente vacía sin EN etc. Pero no podía decirme nada excepto las palabras – “¿me explico? ¿Sabes que te quiero decir? Es imposible describirlo por las palabras, lo siento así y no puedo hablar de esto”. Habla de ciertos estados incomprensibles, cuando pregunté qué tenía en cuenta y no podía describir ni explicar nada mis preguntas provocaba en ella una rabia salvaje la que no escondía. Casi a cada mi palabra respondía con las frases tipo «deja de jugar con las palabras, deja de hablar de esta manera, qué pesada que eres, qué tontería, siempre era una artista en crear las concepciones, es el punto de vista delirante, no necesito tus discursos, no creas que eres más lista que yo, abre la mente y piensa por lo menos una vez de otra manera, piensa tu misma” Cualquier cosa que decía recibía sólo la intolerancia total + la irritación, como si todo le diera rabia. Además decía que permitía existir las EN pero no la atrapaban y en cualquier momento podría renunciarles, sólo no quería hacerlo (es autoengaño típico de los que experimentan las EN). Y que en aquel momento portándose así, seguía acercándose a la misma naturaleza, por que dentro estaba alegría y luz pero en lo que se refiere a la conducta, le gustaba precisamente esta manera. Desde hace mucho no me encontraba con un ser tan negativo. Asegura que no tiene sentido hablar del mundo interior que «está no en las palabras», pero al mismo tiempo se comunica constantemente con la gente. Me interesé que hablaba con esta gente y resultó que de todo lo que le interesa y que a ella no se lo molesta permanecer en el estado equilibrado y quedarse consigo mismo a solas. Y todo esto dice la persona que cambia los gestos cada segundo por las EN, cuando ve que estás positivo hacia ella, se porta como buena chica y es cariñosa pero cuando ve que con nadie va a mimarla se convierte en un monstruo. Me asombró que siguiera hablando conmigo por alguna razón aunque esta conversación no le interesaba y parecía delirio. Resultó que lo l hacía porque la preguntaba. Mejor dicho si yo pensaba que esto me ayudaría, ella no tenía nada en contra ayudarme como el dios que bajó desde el cielo ayudar a la gente. ¡Y de hecho siempre era así! Pero antes la consideraba casi santa, no notaba otras cosas. La rabia muy fuerte provocó en ella cuando le dije que era insincera después de haber afirmado ella que siempre dice a la gente y a mí también lo que quiere oír. En general, tenía la sensación que la desvestía y ella con todas sus fuerzas trata guardar su ropa, no quiere reconocer nada ni rechazar nada. Dijo que me consideraba un ser frío y mecánico y a mi práctica – un modo aburrido, seco, torpe occidental de describir lo indescriptible con las palabras. Cuanto más tiempo la miraba, tanto más claro era para mí que sólo personas con un complejo enorme de la inferioridad podría comunicar con ella, el resto del mundo no se encontraba nada a su lado. Comprendí que me atraía porque no había cambiado nada, porque seguía diciendo constantemente «qué es lo que necesario» y «qué no es necesario», qué tipo de persona tengo que ser yo, qué tengo que hacer, cómo tengo que sentir algo. Permanente presta atención a lo que estoy diciendo y trata “vencer” en esta conversación para dirigirte y al mismo tiempo es muy susceptible a lo que se refiere a mi manera de hablar con ella y qué piensas de ella. La rabia provoca renuncia de seguir sus instrucciones, desacuerdo con ella y preguntas que la privan de posición superior y ella siente que la están anatomizando.

Me gustó todo lo que le decía, yo era sincera y no escondía que la veo agresiva, que su posición no es compatible con la mía que según experiencia todo es contrario que es imposible sobrevivir las PI si tienes las EN. Me gustó todo lo que había oído de de ella, porque en realidad la conocí sólo en aquel momento. Pero no me gustó cómo me comportaba porque de todas maneras interpretaba el papel pasivo, no era directa, era tolerante, decía que claro que nosotras somos diferentes, como si se trataba de porquerías. Todo lo que le interesa es la atención hacia ella. Para esto hablará con cualquier persona y cuanto más fuertemente la necesitas tanto más se siente una diosa y protectora y tanto más placer recibe. Pregunté cómo ella elegía a la gente con que se comunica. ¡¡Resultó que no escogía a nadie!! Es gente misma que la escoge. Tenemos relaciones solamente porque yo lo quiero y a ella le da igual. Y era lo mismo durante nuestra comunicación anterior, yo quería estar con ella, y ella me lo permitía. La divertían mis bromas, declaraciones, mi irritabilidad. ¡¡Pero durante nuestra conversación vi claramente que entre nosotras no existe ninguna proximidad!! Mi insinceridad consistía en lo que no le dije directamente que para mí era una persona ajena, tenebrosa con la que no quiero tener nada en común, no me levanté y ni me marché. Cuando me imagino que lo hago siento la sinceridad porque mi comportamiento corresponde a mi punto de vista. Resulta que siento que es ajena pero hablo con ella como si todo fuera ÎÊ. Todo lo que puedo hacer ahora es escribírselo una carta en la que describiré exactamente todas mis impresiones y el punto de vista que cualquier contacto nuestro es imposible. Este contacto no lo necesita de lado es bastante ridículo mandar al diablo a la persona tú mismo te diriges. Pero me da lo mismo, a qué parece esto y qué va a pensar. Quiero que nuestra separación tenga lugar no sólo en mis sensaciones, sino también en el comportamiento real. Creo que mi carta provocará rabia en ella y me llamará para mandar al diablo a mí pero es lo que yo quiero – luchar contra ella abiertamente. Para mí ir contra ella es ir contra algo muy importante en mí, renunciar a mí anterior. Muchos recuerdos están relacionados con ella y vivir con el pensamiento que entre nosotros todo está terminado significa ser una persona COMPLETAMENTE diferente y tan sólo en pensar en esto se me corta la respiración.

Después del encuentro con ella traté de eliminar el FN pero volvió aparecer. A mi ver es porque había permitido a mí misma sentir la piedad a los padres y la aspiración viva a la sinceridad desapareció. Provocó la insinceridad en la comunicación con Julia y la ausencia de la posición clara. Una mentira lleva a otra.

Cuando reconocí la presencia de este «cariño» (es decir la piedad) y lo eliminé y entonces comprendí lo que habla Skvo de la potencia y de la fuerza liberada cuando sobrevives la ruptura de la afición. Iba por el aeropuerto y quería echar a rugir como un animal salvaje que se escapó a la libertad. Me acordaba de mí misma en el pasillo cuando me había despedido de mis padres y eliminaba la piedad. Comprendo que era necesario hacerlo entonces, pero no puedo cambiar el pasado, lo sobreviviré ahora, voy a vivir como si en aquello momento me hubiera sentido libre hasta diciendo y haciendo lo que había dicho y había hecho era posible. Me di cuenta de que sin esta fuerza soy nadie es como otro nivel de posibilidades, cuando en realidad ya no eres un ser humano, es lo que te libra de la vida podrida que llevan los demás. No hay ninguna palabra que puedo decir a los padres, todo será mentira. Si una vez más se me dirigen a mí, no les diré ni una palabra.

No tengo el camino atrás. No dudaba de esto antes pero ahora lo veo especialmente claro. Si comienzo la comunicación con los parientes sobre esta base mecánica, vuelvo a ser impotente e incapaz a ninguno esfuerzo, y otra base no existe ya que ellos para mí son extraños y no interesantes. Si de nuevo comenzamos la comunicación por la costumbre, en seguida comienzo a necesitarlos, su apoyo aunque no me dan ninguna defensa Comprendo que comunicando con ellos, seré absolutamente igual que ellos. Al ver mi casa comprendí qué vida había llevado, que me había escondido de la vida detrás de las paredes de casa, en un piso chiquitito, detrás de la gente y había vivido como en la cárcel. Existen solamente dos caminos – seguir viviendo como antes o llevar la vida que tengo ahora. No hay nada intermedio. Es imposible liberarme de los miedos y continuar aquella vida porque está fundada en el servicio de estos miedos. Todo se destroza en mil pedazos, es lo mismo que ahora tratar de ponerme la ropa que llevaba cuando tenía cinco años. No hay otras opciones. Volví a convencer que la práctica de que me ocupo, es lo que quiero y tengo un deseo muy fuerte de dedicarme a ella.