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El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0032. Lama:

«La investigación de las impresiones mentales»

 

A pesar de que mi intelecto es más de lo ordinario, mis razonamientos con toda su lógica y la comprensibilidad de la argumentación, tienen a menudo el sabor de la podredumbre y esto lo siento bastante claro, y los hocicos me lo notaban, pero hasta ahora no alcanzaba comprender la causa de esta sensación. Ciertos hocicos me decían que es el deseo de las impresiones mentales, pero esto no explicaba nada. Trataba resistir el flujo de los pensamientos, pero no cambiaba nada. Si aplasto ciertos pensamientos, en su lugar aparecen otros de la misma cualidad, es posible que estén dedicados a otro tema. ¿Cómo el trabajo con los pensamientos no llevaba a ningunos resultados, he decidido mirar si tal vez detrás de estos pensamientos estén las EN? Y es lo que he conseguido descubrir.

Casi siempre junto con los razonamientos experimento la satisfacción (Sf) y la preocupación (pr.). Sf y pr. Está apretadamente relacionada una con otra. Sf surge, si consigo causar la impresión por el intelecto, y pr surge justo al pensar que puedo perder el motivo para Sf porque me subestimarán. Este problema pasó del nivel abstracto («las percepciones mentales») al nivel concreto y accesible al trabajo, con los métodos habituales para el trabajo con las EN. Cuando tenía la conversación con alguien la Pr. se manifestaba en lo que no podía demostrar la iniciativa. Para formular un pensamiento, para mí era necesario estar seguro de que lo haré extremamente preciso y correctamente, que este pensamiento es significativo o que la gente con la que estoy comunicando provocará la relación positiva hacia mí. Si el pensamiento expresado causaba la impresión al interlocutor, surgía la Sf. Cuanto más favorable era la impresión tanto más fuerte era la Sf que experimentaba. La Sf después de haber experimentarla por primera vez, ya comenzó a dirigir mi conducta. Quería cuanto más posible experimentar la Sf, y todo el proceso mental funcionaba sólo a esta dirección, sólo para lograrla. Seguía escrupulosamente todas las manifestaciones externas de la Sf las suprimía con tan éxito que mis interlocutores tenían una sensación que yo no tengo emociones. En ciertos casos la Sf se hacía tan intensiva que para suprimirla tenía que aplicar los esfuerzos grandes. A consecuencia de esto había a veces una impresión que estoy tenso. La Pr. era el mecanismo que aplastaba las manifestaciones de la Sf.

Al principio he notado la pr. porque era la EN, que evidentemente tenía el significado negativo. Comenzaba a trabajar con ella, creando las situaciones, en las que surgía. Pude eliminar la pr. El resultado era inestable: surgía de nuevo muy rápidamente. El problema consistía en que, eliminando la pr. No trabajaba con la Sf, que era la segunda cara de la moneda. Por ejemplo, al eliminado la pr. expresaba algún pensamiento. Si la reacción era favorable, surgía la Sf, que no notaba. Después, la Sf tomaba el poder, y los razonamientos consecuentes se realizaban con el fin de recibir la Sf cada vez más brillante. Como aparecía el objetivo que era la Sf, surgía la pr. por el logro de este objetivo. Después del trabajo intensivo y exitoso con la pr. El problema de la Sf se hizo evidente, y comencé la segunda parte de la purificación que era la eliminación de la Sf de mis razonamientos.

Se me hizo claro porqué la Sf está relacionada tan estrechamente con mi la actividad razonable. En la escuela en un período determinado era el más débil físicamente, y como la escuela era el período lleno de las relaciones duras, experimentaba intensivamente el SInfP y la lástima a si mismo, y como compensación y reconstitución de la "justicia" percibía el hecho de ser intelectualmente mucho más desarrollado que mis coetáneos. Esto engendraba la satisfacción fuerte, y trataba de compensar las EN de mi debilidad física que me ahogaban. La pr. Apareció más tarde, cuando me encontré en el ambiente donde mi superioridad intelectual ya no era tan evidente. Lo pasó en la escuela para los niños que tienen la vocación de las matemáticas, allí había una atmósfera de la rivalidad intelectual. Esta pr se acrecentaba porque me acostumbré a ser el primero, y allí tenía que luchar en serio para serlo.

Las etapas del trabajo.

La comprensión del problema. En esta etapa hay solamente una sensación que algo no funciona. No consigues comprender, qué pasa. Por la primera vez esta sensación ha aparecido más de año atrás.

La revelación de la pr junto con los razonamientos.

El trabajo activo con la pr. En esta etapa salgo al encuentro con la pr. y la elimino. Esencialmente dejo de construir la conducta de la manera que me dicta la pr. He conseguido alcanzar el límite, cuando la pr del FN se ha convertido en la EN intensiva o sea en la inquietud por la opinión de los que practican, el SInfP, la lástima a si mismo, el sentimiento de la soledad.

He conseguido eliminar estas EN fuertes, en este momento apareció la percepción rabiosa. Esta percepción se acompaña por la comprensión de que nada excepto la aspiración a la libertad no tiene el sentido. Aparece la sensación de llenura, la fuerza, la seguridad. Esta percepción es muy intensa, se acompaña por el espasmo del diafragma, que engendra algo parecido a la risa o al sollozo. No es ni agradable, ni desagradable, pero es mucho más potente que la Sf o la pr. La vida parece mucho más llena con esta percepción que hay un deseo de ir hacia adelante a su encuentro.

Después de revelar la relación entre la actividad razonable y la Sf, quiero seguir y eliminar la Sf directamente en el proceso de pesar. Para el momento actual la Sf surge en la forma débil y la elimino instantáneamente después de descubrirla. La eliminación de la Sf lleva a la manifestación de la PI rabiosa.