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El camino a la conciencia clara.

 

Colección de los artículos – 01

 

 

0046. El Lince:

«El Juego en la arrogancia»

 

Bodhi me dio el consejo de hablar con una persona como si fuera la hija de un ministro y estuviera acostumbrada a ser despreciativa, altiva, como si tuviera todas las puertas abiertas delante de mí y me diera cuenta perfectamente de que entre nosotros está un precipicio enorme. Según él esta experiencia me ayudaría aclarar que el sentimiento de la inferioridad propia (SInfP) y el sentimiento de la importancia propia (SImP) que demuestra otra gente, son las reacciones puramente mecánicas. Podré comprender que tengo el SInfP no porque sea mi cualidad integrante sino porque simplemente estoy acostumbrada a tenerlo y la gente experimenta el SImP no porque perciban en mí algo que provoca el desprecio sino por que perciben las manifestaciones del SInfP. Si yo teniendo el SInfP me portara soberbiamente, la gente tendría relación con migo como con una persona soberbia.

Entré en el cine y con el tono soberbio dije c: «Un billete de 12-00». Ella: «¿Para hoy?». Le digo – «¡Ahora!». Lo dije en el tono, como si solamente una idiota no comprende que quiero ahora mismo ver la película y que esta tía debe hacer todo lo posible que regalarme la entrada rápidamente. Diciendo esto, pasé un límite - nunca me había permitido hablar así con la gente, me parecía que iba a pasar algo horroroso conmigo y con el resto del mundo también. Pero la muchacha dijo cortésmente – «Ya lo tiene, gracias». Parecía que no prestó mucha atención en mí.

Cuando compraba té dije: «Para mí, un té». Ella - «tengo sólo el chino, ¿le va bien?». Yo: "¡Sí!". Volví a hablar en el tono, como si le permitiera darme este té, como si yo fuera una reina y ella - mi criada. Ella también era cortés y amable. Yo no hablaba con obsequio habitual ni con miedo. No había relación negativa (RN), sólo ensimismamiento y la preocupación de su opinión bajó hasta 3 puntos. Veía que era más fácil no decir gracias/por favor y no tenía el sentimiento de la culpa. Por primera vez tenía tanta libertad sin hablar nada. Me di cuenta que los dependientes me reaccionan tranquilamente porque para ellos es la reacción completamente normal de un cliente, de hecho casi toda la gente o adula, o tienen RN.

Después de esto cuando iba por la tienda casualmente empujé la bolsa de una transeúnte, ésta le dio un golpe. Ella se volvió a mí. No apareció ninguna sensación – ni cuando la había empujado, ni cuando ella me había mirado. (No, ahora me acuerdo que sin embargo surgió la lástima de la pérdida de la preocupación por la opinión, RN hacia mí por frialdad, y por la pérdida de la "humanidad").

Tenía la impresión que atravesando el umbral de mi comunicación habitual con la gente, salí al mismo tiempo del estado de la piedad a mí misma.

Una observación más. Parece que la gente al mi modo de portarme, comienzan a percibirme en conformidad completa con mi papel. Comienzan a jugar en mi juego. Antes había pensado que provocaba la relación despreciativa por que me vestía modestamente, no llevaba buen peinado ni maquillaje, pero resulta que no es la cuestión. Simplemente tenía el SInfP me portaba conformemente. Este SInfP se vio en cada uno de mis manifestaciones y ahora, cuando asumí la posición despreciativa de una chica con el SImP que puede reprochar, mandar, educar sin pensar mucho y la gente en seguida lo percibe.

Estas acciones se perciben como el paso al otro mundo. Es insólito porque allí no hay afición dolorosa a la gente, allí está fresco y vacío. La imagen resonante – llueve por la tarde, suena el trueno, el cielo está nublado, veo un castillo gótico, no existe la gente ni casas en el distrito. Éste mundo es muy desacostumbrado, todo el tiempo se me acerca la grisedad. Tengo varios pensamientos-recelos que dejo de ser una persona, soy indiferente, fría – esto demuestra que el mecanismo de la seguridad en que las EN hacen a la persona más "humana" es muy fuerte. Pero comprendo que solamente dejo de tener la lástima a otra gente y a mí misma. Ceso de tener la piedad pero esto no significa que me convierto en una persona cruel y ruda, sino solamente que termino de sufrir de la piedad. Parece que en mí aparece el poder de hacer todo lo que quiero, que no hay ahora barreras habituales que antes me reprimían tanto. Pero este sentimiento de libertad provoca más recelos. Antes la barrera de la lástima a mí misma me limitó, y siempre sabía qué tengo que hacer en cada situación, era como un robot programado, ahora me siento como el viento que puede ir a donde le da la gana. Creo que son cambios enormes e irreversibles. Al entrar allá, me convierto en otra persona y después de dar unos pasos, ya soy irrevocablemente otra esencia, me hago algo inconcebible, no limitada en los marcos de los estados conocidos. Esto era lo que sentí en las montañas. Entonces parecía más desconocido, desacostumbrado que ahora. Cuando quito el fondo negativo que va acercándome, tengo la impresión de percepción doble - veo un mundo, el mundo ordinario la vida humana, y vivo en el amigo. En el mundo de la gente represento a una persona, juego un papel, porque es más seguro. Cuando atravesó el camino, también juego el papel, se muevo según las reglas de tráfico. Esta percepción de la independencia del papel externo como si hubiera quemado todas mis tenebrosidades en el fuego frío, y limpiara algo dentro de mí. Y en este momento, cuando lo experimento, y algún tiempo después parece que hay algo importante, algo cambia en este lugar, se regenera.

También me asombra que este estado surgió como resultado de una acción tan simple.