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0055. Nian :

«La sexualidad iluminada y tenebrosa».

 

Durante el sexo he revivido varias veces lo que se puede definir como microcosmos. Se produce cuando la excitación alcanza el estado en que aparece el temblor incontrolable en la polla, acompañado por una sensación fuerte, “rica”, y, después, surge un retroceso pequeño en la excitación. Cuando hacía el amor con orgasmos, era una de las etapas para conseguir el orgasmo – sentía unos cuantos de estos pequeños picos de excitación, cada uno más fuerte que el anterior, y, después, uno de estos picos se convertía en el orgasmo verdadero. Ahora veo, que después de haber rechazado los orgasmos, lo que me gusta más en el sexo son precisamente estos picos.  La fuerza de éstos depende de la excitación. Pero también tengo claro que estos picos no tienen nada que ver con la ternura u otras PI. Este tipo de sexo todavía es muy mecánico.   Para las sensaciones más vivas no necesito la simpatía sino la excitación de mi pareja. Cuanto más apasionadamente se me entrega, tanto más vivas son mis sensaciones. En este tipo de sexo me gustan los juegos, incluso los de dominación, o de humillación, durante los cuales experimento la satisfacción. Según mi punto de vista, aquí están reunidas algunas EN y la excitación sexual. No digo que los juegos sexuales de dominación sean el rasgo indiscutible de que estén presentes las tenebrosidades, porque si a mi chica y a mí nos excita este juego y tenemos las PI, todo está bien. Pero me he dado cuenta de que durante estos juegos tengo la satisfacción, y la satisfacción es según mi experiencia, la percepción torpe que lleva a la pérdida de alegría, anticipación y otras PI.

Por ejemplo, la satisfacción se demuestra durante el juego de la humillación o, al revés, el SinfP cuando cambiamos los papeles. Durante este tipo de sexo no hay manifestaciones de ternura, de simpatía fuerte. En el fondo de tal sexo se destacan las situaciones, cuando siento una ternura viva hacia la chica. Esto pasó sólo algunas veces. En estas situaciones la excitación sexual llenaba todo el cuerpo haciéndolo más sensible y más accesible. No recuerdo los picos fuertes antes del orgasmo, puede ser que no los hubiera en general. Tenía la sensación de que mi cuerpo cubría a la chica por completo, que la abrazaba toda, tenía ganas de sentirla lo más posible, entregarme a ella, revivía la sensación de penetración, unión. Estas percepciones se encuentran raramente, y como regla general, dentro de algún tiempo (una semana o un mes) todo vuelve a la sexualidad mecánica habitual, y hasta cuesta recordar, que antes lo sentimos de otra manera, mucho más fuerte.  Parece que siempre era así. Además el sexo semi-mecánico también es agradable. Es bastante vivo, picante, “rico” pero después viene cansancio, apatía, envenenamiento. Últimamente estoy desesperado, veo que quiero algo más, algo diferente, algo más vivo, algo que tiene más sentido pero cada vez vuelvo a lo mismo. Aparece el cansancio, el vacío, pierdo la motivación de buscar nuevas chicas, todo es rutina. Mientras tanto pienso: “¡A ver! ¿Qué más quieres? Tienes unas sensaciones tan chulas.”

Sería muy cómodo introducir el nuevo término: “la sexualidad tenebrosa”. Es el conjunto de las sensaciones sexuales u otras que llevan al cansancio, a la apatía, y que aunque te hacen disfrutar, sin embargo el placer es torpe, y no te llena para nada. Se parece mucho al placer de la satisfacción. Pero a diferencia de este estado, también se puede introducir el concepto de la “sexualidad iluminada es la sexualidad relacionada con la percepción de la ternura o la simpatía fuerte”. El orgasmo no es el único rasgo de la sexualidad tenebrosa. Antes de que estos pensamientos se hicieran suficientemente claros, había pasado medio año sin orgasmos. Ahora el cuerpo está tan acostumbrado a parar en el borde del orgasmo y el estado mismo de no correrme es tan atractivo que me paro y no me corro sin ningún esfuerzo. Creo que si aparece el deseo de tener el orgasmo, tendré que luchar contra la costumbre del cuerpo a pararse en el borde del orgasmo, pero también hay que decir que no tengo este deseo. Cualquier pensamiento de que puedo correrme lo percibo casi igual que el pensammiento de comer carne podrida. Quiero trabajar más con la sexualidad tenebrosa – eliminar el deseo del sexo mecánico, concentrarme en el deseo de sentir la ternura. El esfuerzo aplicado a la eliminación del deseo del sexo mecánico ahora se me presenta como el recuerdo de envenenamiento de tal sexo, y después de este recuerdo el deseo normalmente desaparece. Si este esfuerzo no funciona, puede realizar el deseo mecánico de una u otra manera para volver a envenenarse. La concepción que está en el fundamento del deseo del sexo mecánico es “el sexo es muy guay ” (se trata de cualquier tipo de sexo independientemente de las circunstancias y razones). La anticoncepción que puedo ofrecer es “la sexualidad mecánica lleva al envenenamiento que no deja sentir las PI”.