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0067. Skvo:

«La estrategia y las faltas durante la eliminación de las EN. La descripción de los esfuerzos».

 

En este momento creo que la mejor estrategia de la eliminación de las EN es la siguiente:

1.                            Realizar en cada hora una fijación de 5 minutos en la eliminación total de todas las EN, prestando atención al estado inicial y los resultados, según la proporción de todas las percepciones que se refieren a las emociones o a las PI.

Por ejemplo:

Antes de la fijación de los 5 minutos:

El estado gris claro – 80%

La preocupación (intensidad 3) – 20%

Después:

EGC – 70

Serenidad - 2 – 10

Aspiración -4 – 20

El porcentaje de la proporción es aproximado. Si yo fui insincera y cambié a propósito los datos de las observaciones (bajo la influencia del SimpP, por ejemplo), dentro de algún tiempo aparecerá el envenenamiento, la desconfianza a los resultados de la práctica, la actividad de los pensamientos - escépticos. Una vez tuve que tirar los diarios en las que había hecho anotaciones durante varios meses porque me había dado cuenta de que todos los datos eran demasiado ilusos, lo cual no se podía aceptar, y, en consecuencia era imposible comprender algo de estos diarios. He notado que siempre en el primer momento aparece la apreciación exacta de cualquier percepción, dura sólo 0,5-1 seg., pero no está reñida con la insinceridad. Por esto quiero buscar y fijar precisamente esta apreciación. 

El entrenamiento en la distinción de las percepciones lleva a la mejora de la atención hacia las EN, y no sólo hacia las EN, el resultado de esta práctica se ve en todos los campos de la actividad. Si antes todas las percepciones se podían comparar con un jersey arrugado, ahora es una tela planchada en la que se pueden ver todos los nudos.

2.                            La práctica de expresar los deseos en voz alta (o engendrar el pensamiento alto) “quiero ser libre de las EN”.  Para mí es más cómodo realizar esta práctica en la calle, en el transporte, es decir_ cuando no hablo con nadie y no tengo que pensar nada concreto. Este tiempo es ideal para que el DI se ponga a tope. Si no hago una fijación de la práctica, muy a menudo, yo misma, no me doy cuenta de que dejo de practicar, sobre todo, en los casos en que no expreso mi deseo en voz alta y me limito a pensar en voz alta. Por esto fijo esta práctica cada diez o cinco minutos, valorándola según una escala de 1 a 10 la cantidad de distracciones caóticas; uno es la cantidad más baja. El efecto más brillante de la práctica se da en el caso de que cada acto de la expresión del deseo se acompañe con un esfuerzo para engendrar una PI, aunque sea de uno o dos minutos.

3.                            La práctica de reemplazo mecánico: cada día durante 10 días, llevo una hora repitiendo la frase tipo “Las EN no son una reacción acertada” o “Las EN son el veneno”. Cada uno puede inventar su propia frase que resuene con la claridad y las PI. Es más eficaz realizar el reemplazo mecánico en voz alta. Si a tu lado hay otro hocico, éste, aunque formalmente no realiza la práctica, de todos modos lo hace, porque precisamente de esta manera - repitiendo las mismas cosas cada día, se formaron las concepciones y la visión del mundo de la que ahora queremos deshacernos. En este caso si el hocico tiene la simpatía hacia el pensamiento que afronta las concepciónes, la presencia al lado de otro hocico que repite este pensamiento en voz alta lleva al resultado buscado. Tanto durante la expresión de los deseos en voz alta, como durante el reemplazo mecánico, sería más eficaz aplicar esfuerzos complementarios para eliminar las distracciones caóticas, para que la repetición de la frase no se convierta en mecánica. Igual que durante el reemplazo mecánico el resultado más brillante surge cuando cada repetición se acompaña con una PI.

4.                            El estudio de las concepciones. Cuando elijo una EN concreta, que se hace para mí, el frente del trabajo nº 1 durante algún tiempo, busco y estudio todas las concepciones que están relacionadas con ella. Tengo la experiencia de que a veces es suficiente sólo un único estudio sincero para que la EN nunca más aparezca en una situación dada. Por ejemplo, lo mismo pasó con la concepción del orfanato. Ahora ya no siento lástima cuando pienso en los huérfanos que viven allí, tengo muy claro que hasta en el orfanato cualquiera puede dedicarse a la práctica igual que en un piso lujoso donde vives con tus padres, y que una persona no debe tener tenebrosidades o PI sólo porque vive con los padres o en el orfanato. Sólo su propia elección de las percepciónes tiene importancia.

Si elijo la eliminación de una EN concreta como mi frente de trabajo nº 1, es muy cómodo usar el cronógrafo. Quiero saber exactamente cuánto tiempo dura esta EN hoy, cuánto duró ayer, cuánto anteayer. Quiero ver mi progreso. Hasta que no tenga una experiencia en eliminar alguna EN, no puedo saber cuánto tiempo necesito para llegar a un resultado satisfactorio entregandome tanto como pueda. Cuando consiga el resultado, ya llevaré algún tiempo, por ejemplo, un mes dedicándome a este problema. Así que sabré que para realizar la eliminación de otra EN necesitaré tanto tiempo.

 

Las faltas y mis comentarios:

1.                     Puedo pensar que aplico muchos esfuerzos, y, mientras tanto, no aparece ningún resultado, las EN se hacen cada día más fuertes y no experimento las PI. Esto pasa porque en realidad no aplico esfuerzos dirigidos concretamente, aunque puedo casi morir por los esfuerzos-parásitos físicos. El esfuerzo de la eliminación de las EN es el deseo de no tener las EN más el deseo de experimentar las PI, y, precisamente es este conjunto de percepciones que hay que engendrar para eliminar las EN. Normalmente, el obstáculo para este engendro son otros deseos, es decir, puedo pensar que quiero las PI, mientras que, en realidad, ahora mismo, se manifiestan deseos más fuertes, del tipo comer, pensar en tonterías, seguir con las EN. Cuando las EN están presentes, no hay una percepción monolítica, por ahora lo veo así: las EN se cambian muy rápido por la satisfacción, la que es muy difícil de distinguir, como la percepción aislada, sobre todo en el inicio de la práctica porque la capacidad distintiva está poco desarrollada por ahora. La satisfacción es el relleno entre dos galletas de las EN y precisamente esta percepción es uno de los obstáculos para eliminar las EN. Mirar la tele o comer bien, todo esto lleva a la satisfacción.  De esta manera el obstáculo principal para la eliminación de las EN es el deseo de la satisfacción de estas EN. Si al mismo tiempo se manifiesta el deseo de cesar de experimentar las EN, veo sólo dos caminos para eliminar la satisfacción – realizar las EN acompañando esta experiencia de la comparación de la satisfacción de las EN con las PI, o eliminarla directamente. Cuando todos los deseos son eliminados, excepto el de sentir las PI , las EN desaparecen. Si el deseo de las PI es débil en comparación con el deseo de la satisfacción, en este caso el deseo toca sólo alguna parte de las tenebrosidades y las atenúa. El deseo brillante y alegre de eliminar las EN, al menos en mi caso, se acompaña de la sensación muy especial en la profundidad del plexo solar y cuando aparece el deseo de aumentar este deseo, se parece a una explosión desde dentro, parece que justo en este momento en el mismo centro se establecen las PI, y las tenebrosidades desaparecen totalmente.

2. Aplicando esfuerzos a veces me olvido de que el esfuerzo para eliminar las EN incluye el engendro de las PI. En el momento en que engendro el deseo de eliminar las EN, puedo engendrar alguna PI concreta. Para recordar una PI concreta utilizo el factor iluminado, o dispositivo de disparo para las PI. Para mí es más cómodo acompañar mis esfuerzos con las imágenes que aparecen cuando tengo las PI, que más a menudo son las imágenes de la naturaleza o de los lugares donde estas PI aparecían.

3. Pegamento en “la meseta de los esfuerzos”. Durante algún tiempo bastante largo puedo eliminar las EN pero los resultados no me satisfacen. Parece que ya no hay EN intensas y hasta en la periferia se pueden distinguir algunas PI pero no cambia nada en concreto. En estos momentos me olvido totalmente de que puedo aplicar esfuerzos más rabiosos. Es como si estuviera dormida y, muy a menudo, al mismo tiempo, está presente el diálogo interior, activo y ciego, es decir, otra vez nos chocamos con el fenómeno de recibir las impresiones, y encima yo no lo noto para nada. El esfuerzo de los esfuerzos lo percibo como penetración, como si hubiera cortado el velo opaco y hubiera descubierto un mundo de volúmenes y contrastes, y, habitualmente, en este momento, aparece el deseo alegre de hacer un esfuerzo aun más rabioso. Al final resulta que los esfuerzos que estoy acostumbrada a aplicar ni siquiera son esfuerzos, en este trabajo participa sólo una quinta (por no decir una décima) parte de mis capacidades. De esta manera, detrás de las palabras “los esfuerzos flojos” más a menudo, ora hay una casi ausencia total de esfuerzos (uno sólo piensa que está aplicando esfuerzos), ora tal frecuencia de esfuerzos aplicados que es imposible alcanzar algún cambio en el conjunto de las percepciones. Es como si quisiera pintar un cuadro grande de un color y pasara un brochazo con un pincel pequeño cada hora, tardaría toda la eternidad para acabar el trabajo. El aumento de la intensidad de los esfuerzos se parece mucho al proceso de sacar una piedra grande y pesada del mismo fondo, al principio hay que quitar la arena de su superficie, es lo más complicado y después tirar de ella constantemente hacia arriba. “La profundidad” desde la que levantamos la piedra se encuentra en la profundidad del plexo solar.

4. Rendimiento de las posiciones. Cuando como resultado de la lucha contra las EN, su número se reduce y ellas se convierten en el FN; aparece el deseo de pararse y comentar a disfrutar de la satisfacción. En comparación con el horror que uno sentía, hace media hora o una hora, puede parecer que la grisedad y la preocupación suave no sean venenos para nada, pero, por ejemplo, yo siempre quiero alcanzar la libertad estable de las EN, que sea al menos el estado gris claro. Pero precisamente el estado gris claro, y no el gris. En el estado gris los deseos son espasmódicos y pesados, y como regla son los deseos de impresiones brutas como mirar la tele, comer, comunicarse ordinariamente con la gente. En el estado gris claro ya no hay preferencias duras en la realización de los deseos, y los deseos mismos son más ligeros, por ejemplo, pasear, escuchar música, leer, jugar, tener percepciones eróticas. Si dejase la eliminación de las EN en medio, el retroceso es inevitable pero en este caso será acompañado con nuevas EN como el descontento de sí mismo y el escepticismo tipo: “he luchado toda una hora (día, semana) y otra vez no hay ningún resultado”.

5. El escepticismo aparece como resultado de no cumplir los objetivos. Aquí pueden surgir tres problemas: ora el objetivo es demasiado difícil de cumplir, ora yo era impotente, ora no era el objetivo bien planteado. Quiero que la tarea que me impongo como objetivo no sea muy simple pero que tampoco sea imposible. Hay que entrenarse para saber cómo plantear el problema de dificultad ideal. Recibir la experiencia, experimentar. Por ejemplo, si tomo la decisión de realizar el trabajo de eliminación impecable de las EN cada hora, empiezo con un solo minuto. Si durante un minuto para mí es muy fácil hacer esfuerzos, prolongo el plazo de tiempo hasta 2,3,5,10 minutos. Es lo mismo que con los músculos, empiezo con las pesas pequeñas pero al mismo tiempo suficientes para que los músculos trabajen y poco a poco aumento el peso. Quiero plantearme el problema concreto, cuyo resultado será fácil de ver y valorar.

6. Si me encuentro en una situación en que es necesario actuar o pensar rápido, aparecen las EN y siempre dejo la eliminación de las EN, prefiriendo resolver el problema actual y urgente. De esta manera refuerzo la costumbre de experimentar las EN y nunca me liberaré de ellas en condiciones tan complicadas si no aprendo a combinar la reacción rápida y la eliminación de las EN. Para coger un hábito de nivel tan alto, otra vez me propongo a empezar con las cosas simples, por ejemplo, aplicar esfuerzos durante una actividad, cuando da lo mismo cómo hacerla, rápida o lentamente. Al principio lo hago todo 2-3 veces más lento para vigilar todas las EN y engendrar las PI. Cada situación que dejo sin resolver, cada vez que elijo la acción, sin eliminar las EN, significa que dejo mi libertad de las EN para un futuro lejano que además nunca puede llegar. Hasta que no sepa aplicar esfuerzos en cuaquier situación, en circunstancias cualesquiera, toda la práctica será sólo un tratamiento que, en vez de a una recuperación total, lleva a un alivio temporal.

7. Si alguien me señala mis tenebrosidades como regla, creo que me machaca sin ninguna razón. Claro que esto puede estar relacionado con la forma de esta indicación, pero no quiero que esto tenga importancia alguna para mí, porque con cada tenebrosidad descubierta tengo mi oportunidad de dar un paso más hacia la libertad. Una tenebrosidad más no es una condenación sino un acontecimiento alegre en mi frente de trabajo. No tiene que quedar nada escondido o aparte, quiero sacar de mí toda la putridez y hacerlo intensiva y rápidamente. Y aunque a solas puedo ser sincera en lo que se refiere a mis tenebrosidades, sin embargo en el estudio que comparto con otros no, porque a menudo lo percibo como un juzgamiento, durante el que cada uno de mis pecados puede perturbar mi reputación entre los hocicos, o sea, en la sociedad donde la opinión de los demás no era antes de menos importancia para mí, que la de la gente ordinaria. Y aun peor, ya que el miedo a la valoración negativa es mucho más fuerte que antes, cuando me comunicaba con la gente ordinaria. El miedo, el deseo de ocultar tenebrosidades, el descontento de mí misma, el SinfP, todo esto lo cambio por la alegría, la anticipación a la libertad completa de las EN, que es posible sólo en el caso si  lo saco a la luz y elimino todas las tenebrosidades de este lugar.

8. Tengo la falta del deseo de las situaciones en las que pueden surgir las EN, y tengo el descontento fuerte de las situaciones en las que aparecen las EN. Es la posición de una persona ordinaria que busca la satisfacción y la tranquilidad en vez de la libertad. Todas estas situaciones son “complicadas” porque en ellas se manifiestan mis tenebrosidades. Y me gusta buscar estas situaciones, crearlas, engendrando la alegría y la anticipación a la libertad. Cada situación complicada, como una radiografía, muestra todo lo que está reprimido o apartado en un segundo plano. Si estoy enferma acaso puedo recuperarme si niego mi enfermedad.

9. A veces me río y empiezo a esperar a que las PI aparezcan por sí solas. No quiero esforzarme. Las PI no surgen y yo sólo refuerzo la costumbre de experimentar las EN. Ahora tengo la claridad máxima de que si no aplico los esfuerzos en cada momento, no cambiará nada. Me doy cuenta de que el único obstáculo para esto es el deseo de la satisfacción, así que aumento la intensidad de los esfuerzos gradualmente. Se puede compararme con un paralítico que tiene todos los músculos atrofiados. Empiezo con un músculo, hago ejercicios durante cinco minutos cada día, y así, parte a parte mi cuerpo vuelve a la vida. Nada puede hacerme volver a la vida excepto los esfuerzos que aplico para entrenar los músculos, por esto es inútil buscar otros caminos y esperar algún milagro, hay que ponerse a entrenar ahora mismo, empezar a aplicar los esfuerzos ahora mismo.

10. A veces aparece el miedo a que hago algo incorrecto, aplico tantos esfuerzos en un sitio equivocado y mis esfuerzos no llegarán a ningún resultado. Llevo tanto tiempo luchando. ¿Y si hago algo incorrecto? En este momento aparece la imagen de la cárcel. Ahora no sé cómo hacer una u otra cosa pero no consigo relajarme. No sé si podré destruir la pared que me separa de la libertad, pero no tengo otro remedio, ora me alejo de la pared y sigo encarcelada, ora sigo con mis intentos de destruirla. Nadie puede garantizarme nada o decir que lo hago todo bien. Nadie, sólo yo misma. Si lo que estoy haciendo resuena con la aspiración, si depende de deseos alegres, se acompaña con la anticipación, seguiré con toda la entrega haciendo las acciones más raras según la visión del mundo que tenía antes. El pensamiento iluminado: “cualquier práctica que se cumple automáticamente, sin aspiración es un callejón sin salida, y cualquier práctica resonante con la aspiración tiene posibilidades de tener éxito”

11. Si no he notado alguna EN, y estoy pegada a ella durante mucho tiempo, después es mucho más difícil para mí, limpiar el ambiente para las percepciones. Puedo eliminar esta EN pero el FN se queda para mucho tiempo. Cuanto más tiempo llevo en la EN tanto más tiempo no surge ningún resultado de aquellos esfuerzos, o sea, las PI. Creo que esto pasa porque cuanto más tiempo estoy en la EN, tanto más fuerte es la costumbre de experimentarla. La imagen: “La EN ocupa todo el espacio como el  betón que lo arranca todo”. Tengo la posibilidad de eliminar la tenebrosidad de cualquier gravedad aplicando los esfuerzos permanentes, pero, por ahora, no tengo la concentración suficiente para aplicar los esfuerzos con la frecuencia necesaria para quitar por un momento todos los pedazos y trocitos de las tenebrosidades.

12. Cuando tengo el dolor físico siempre aparece el deseo de escaparme de la práctica, esconderme en el sueño, en el olvido, en las impresiones. De esta manera sólo refuerzo la costumbre de experimentar las EN cuando me duele algo, me convierto en el rehén de la falta de confort y del dolor en el cuerpo. Me privo de la oportunidad de experimentar con el cambio de las percepciones en lo que se refiere a las sensaciones físicas. También supongo que es posible.

 

La descripción de las imágenes que resuenan con el esfuerzo.

1.               Sacar una piedra pesada del fondo (está descrita más arriba)

2.               Cada situación en la que surgen las EN, sobre todo, las más fuertes (celos, RN, angustia) es como una tempestad en el mar y para sobrevivir hay que clavar permanente y rabiosamente una columna o un palo grueso, algo que el viento de tenebrosidades sea incapaz  de romper. Cada vez esta columna se hace más firme.

3.               El establecimiento del nuevo poder en un país rebelde. Las muchedumbres locas del populacho y de intrusos permanentemente tratan de establecer su poder en este lugar. Si uno se relaja sólo por un segundo, pierde el poder. En este país hay que establecer su poder constantemente. Cuando el poder es más o menos estable, empiezo a declarar las leyes – la ley de la tranquilidad, la ley de la aspiración, la ley de la alegría.

4.               Volver la atención suave pero resistiblemente cuando ya no hay EN fuertes y ya eres bastante libre del FN.

5.               Un láser que es un rayo de luz muy fino pero inflexible y puede purificar todo el espacio durante unos segundos. Al principio son unos 5-10 flash por segundo, pero cada uno de ellos está acompañado por el embate de las PI y la purificación del espacio para diferentes percepciones, después llega el momento en que el rayo no se interrumpe. Con este estado resuena la palabra “concentración”. Es como si yo no supiera mirar largo rato a un objeto porque la mirada vaga caóticamente y tuviera que volver la mirada constantemente a este objeto y al principio para llegar a este objetivo, no tengo otro remedio que darme golpes en la cabeza, fijar la cabeza con las manos, tapar todos los objetos con trapos etc. Pero por fin puedo simplemente mirar a este objeto y volver la mirada suavemente cuando ésta pasa a otros objetos.

6.               Saltos del tigre. En cada aspiración de aire recojo todas mis fuerzas y me lanzo a una PI como en un salto, y muy a menudo, después de 1-2 segundos, de  las PI me tiro para atrás al FN. Pero después de varios saltos, mi estado cambia y ya puedo “saltar” a las PI ya para 3-5 segundos. Y después puedo fijarme en las PI y entonces cambio la táctica – en vez de saltos del tigre me pongo a volver constantemente la atención.